Choquequirao: El último refugio Inca
El destino
Casi todo buen trekking tiene una meta, sea una cumbre, una laguna o tal vez completar una travesía. En este caso, la meta era la ciudadela de Choquequirao, también conocida como "la hermana sagrada de Machu Picchu".
Choquequirao (del quechua Chuqi K'iraw, "Cuna de Oro") es una impresionante ciudadela inca atrincherada a 3,100 metros de altitud, en un espolón montañoso de la cordillera del Vilcabamba, suspendida casi verticalmente sobre el impresionante cañón del río Apurímac, en una zona de transición entre montaña andina, bosque seco y ceja de selva.
Hoy Choquequirao forma parte de un parque arqueológico y de un área de conservación regional de más de 100.000 hectáreas, creada para proteger tanto su patrimonio cultural como los ecosistemas de montaña que lo rodean.
Pero el recorrido no es menos imponente y atractivo que la meta; el cañón del río Apurimac tiene una belleza especial dada por la pronunciada pendiente de los cerros que lo conforman, los contrastes de formas, colores y la tranquilidad del lugar.



El trekking
Día 1 – Capuliyoc a Choquequirao
11 horas tiempo total, 23,5 km, 1.773 m D+ y 1.680 D-, autosuficiencia.
El viaje comienza en Cusco, desde donde hay que salir temprano, en nuestro caso a las 3 am, para luego de un viaje de cuatro horas llegar a Capuliyoc, lugar de inicio del trekking y acceso al parque arqueológico.



El trekking comienza a 2.915 msnm aprox, en el Mirador Capuliyoc, con un descenso por un zigzag bien pronunciado hacia el río Apurimac, hasta los 1.500 msnm.Luego de cruzar el río por un puente colgante, el cambio es abrupto y ahora el zigzag va hacia arriba, sin dar respiro y a la pronunciada pendiente se suma el calor, a ratos sofocante.

Durante la subida, el cansancio comienza a sentirse, por lo que las paradas en Santa Rosa Baja y Alta (dos caseríos) fueron muy bienvenidas. Luego, continuamos hacia Marampata, el siguiente y más grande caserío, al final del zigzag, donde se puede alojar y comprar comida casera. Descansamos un rato, tomamos café y seguimos rumbo a nuestro destino final del día, el camping de Choquequirao.
Fin de una larga jornada, de esas donde el cansancio físico se hace presente, pero donde la mente descansa.
Generalmente, este trekking se hace en cinco días, dos de ida, uno para recorrer la ciudadela y dos de regreso, muchas veces con apoyo de mulas. Sin embargo, esta vez, con un grupo conocido y capacidades conocidas, la estrategia fue algo más exigente; 3 días. Si bien este formato requería buen estado físico, costumbre de muchas horas de trekking seguidas y experiencia, el grupo reunía las condiciones y tenía las ganas de algo distinto, no aconsejable para cualquiera.
En este formato, la logística se pensó para ir lo más livianos posible, sin carpas, sólo tarp, saco y vivac, justo lo necesario para un reparador descanso.



Día 2 – Conociendo la ciudadela
7:05 horas,12 km, D+ 884 m
Al día siguiente partimos temprano a recorrer la ciudadela de Choquequirao, el último bastión de los Incas.
Choquequirao está distribuido en varios sectores, separados por fuertes desniveles. Para conocerlos hay que seguir bajando y subiendo por los cerros, así que, a pesar de haber llegado a nuestro destino el día anterior, este no sería precisamente un día de descanso. La casa sacerdotal, el Templo del Sol, las colcas (para almacenaje) y las famosas terrazas de las llamas, entre otros. Incluso tenían su propio sistema de “jacuzzi”. Todo construido con un notable manejo de la piedra, las pendientes y especialmente, el agua.



Cada sector con espectaculares vistas al cañón del Apurimac. Todavía existen interrogantes respecto de la función que cumplió Choquequirao. Se le atribuyen funciones ceremoniales, políticas y económicas, y posteriormente quedó vinculada a la resistencia de los incas de Vilcabamba frente a los españoles. Como sea, impresiona pensar en lo que significó construir un lugar de esta magnitud en una geografía como ésta. Impresiona el lugar y el trabajo realizado, así como las vistas, realmente digno de visitar.



El broche de oro lo puso la fortuna, que nos juntó con el “profe” Juan Carlos Becerra, profesor de historia peruano, apasionado al momento de enseñar y con un conocimiento impresionante.

Había ido a conocer Choquequirao para, posteriormente, llevar a sus alumnos y que amablemente y de manera muy amena, nos fue narrando diferentes fragmentos de la historia del lugar y los pueblos que formaron parte del imperio Inca. Nos contó sobre el legado ético de los Incas, basado en tres principios, Ama Sua, Ama Llulla y Ama Quella y que se traducen como “No seas ladrón”, “no seas mentiroso” y “no seas ocioso”, sin duda un legado vigente y necesario en estos días.
El “profe” se dio el tiempo de responder cada pregunta que le hicimos y mantenernos inmersos en sus entretenidos relatos por mucho rato, hasta que recordamos que íbamos de trekking y que nos quedaba mucho por recorrer. Me siento afortunado de haberme topado con él y muy agradecido por el tiempo que nos regaló.
Una característica de Choquequirao, que no se ha encontrado en otras ciudadelas Incas, es una serie de terrazas decoradas con Llamas hechas con piedras de distinto color, Unicas



A media tarde comenzamos el regreso hacia Marampata, donde comimos y nos fuimos a dormir tempranito.



Día 3 – Marampata a Capuliyoc
6:29 hrs , 16,43 km, 1.493 m D+ y 1.480 m D-.
El tercer día partió muy temprano, comenzamos a caminar poco después de las 3 am, para evitar lo más posible las horas de alta temperatura.



Ya era ruta conocida, bajar hasta el Apurimac, luego subir hasta Chiquisca, donde paramos a tomar café, comer algo y continuamos hasta Capuliyoc, ya sintiendo el calor, a pesar de ser temprano. Sin duda un acierto el horario escogido.



Antes de las 10 de la mañana llegamos a Cauliyoc, donde esperamos a la van que llegaría a recogernos a las 12, para luego pasar a almorzar y regresar a Cusco.
Fueron 3 día de alta exigencia, donde cada esfuerzo tuvo su recompensa tanto por el lugar como por el grupo humano que logramos conformar.

Choquequirao es un claro ejemplo de aquellos lugares asombrosos a los que solo llegas caminando, justamente el tipo de destinos que nos motivan en Outsoul Trips.
No lo olviden: manténganse activos, manténgase en movimiento.
Tips:
- El agua en la ruta no es del todo potable, al menos no con seguridad; sea por minerales, parásitos o contaminación por bacterias, es indispensable llevar filtro para agua.
- Repelente de mosquitos, también indispensable, hay muchos. o Por los dos anteriores, importante llevar un botiquín bien abastecido, antialérgicos, medicamentos para problemas gastrointestinales, entre otros.
- Alta oscilación térmica, vayan preparados para algo de frío en la noche y bastante calor en ciertas horas de la tarde. o No hay electricidad en la ruta, lleven batería de respaldo para celulares y cámaras.
- Prepárense, entrenen, no es una ruta fácil, aunque vayan livianos y con apoyo de mulas, las pendientes son importantes.
- Vayan, vale la pena.
- Hay un proyecto de un teleférico, vayan antes.
¿Te gustaría conocer Choquequirao? Ya está disponible para grupos cerrados y estamos preparando una versión 2027. Contáctanos y conversemos.